domingo, 17 de diciembre de 2017

Carta abierta para rechazar la herejía de Bergoglio y apoyar a Don Minutella

Reproducimos la carta abierta de nuestro estimado y joven colaborador, Isaac, García Cebrián, dirigida al sacerdote valiente y fiel a la Iglesia católica, don Alessandro Minutella. Su autor, recordarán, protagonizó en Valencia un hito para dar testimonio público de que somos católicos, pegando en la puerta de la misma los Dogmas de Fe de nuestra Santa Madre Iglesia, con motivo de protesta ante los “festejos” del centenario de la “Reforma luterana”. La Iglesia que necesita en estos momentos iniciativas para defenderse y a la que Dios ha dotado, precisamente, de pequeños y de insignificantes fieles, de sacerdotes valientes que, a ejemplo de don Minutella van abriéndose paso frente a la mentira y el embuste. Somos pequeños e insignificantes, es verdad, pero fieles de verdad, que no pensamos bajar la guardia, que no vamos a callar mientras Dios nos permita estar a su servicio y servirle hasta la muerte.
Desde Como Vara de Almendro nos adheridmos a la propuesta de Isaac y esperamos que esta iniciativa tenga gran calado en todo el mundo y, sobretodo, llegue a don Minutella.
¡Ven, Señor, Jesús! ¡AVANTI CON MARIA!
El equipo de Como Vara de Almendro.
 

Estimado Don Alessandro:
Mi nombre es Isaac García Cebrián, soy de Valencia, en España. Hace diez años me convertí, en la cama de un hospital. Fue un momento paulino, de golpe. En esa cama sentí una necesidad muy fuerte de escribir una carta al párroco de mi barrio a quien apenas conocía pues nunca bajaba yo a misa. Era una carta corta. En esa carta le hablaba de la necesidad de afirmar y defender la indisolubilidad del matrimonio. Ahora, diez años después, me sorprendo al ver cómo el Señor me hizo avisar a mi párroco sobre una crisis que estaba por llegar, la crisis de Amoris Laetitia.
Es por esto que le escribo. Porque pensamos, a estas alturas ya, cuando la interpretación heterodoxa de dicho documento ha llegado a la AAS proclamándose auténtico magisterio, que quien está en la silla de Pedro no es papa. Quizás no exista autoridad humana para juzgarle ahora mismo, o destituirle, pero a efectos prácticos no lo es, en el sentido de que debemos resistirle a toda costa.
Pero este no es un problema de bergoglio únicamente. Tampoco es un problema como el cisma luterano. Esto va más allá. Es todo un sistema, un sistema con su papa, cardenales, obispos, religiosos y sacerdotes, teólogos y laicos, que se está escindiendo de la Iglesia Católica, convirtiéndose en algo que yo llamo, Amoris Franquicia, la franquicia del amor. Donde la Verdad es un sentimiento, nada más. Donde la argumentación válida es aquella que no duele. Promovido por la burguesía del pecado. Aquellos a los cuales no les corre prisa en sacar del pecado a los más débiles. Gente acomodada y acomodaticia. Que se pueden sentir bien viviendo en pecado. Moldeadores de lo inamovible. Esto ya no es la Iglesia. Aunque lo parezca, aunque use sus sedes, nombre y atuendo. Ya no lo es. La Iglesia somos pocos ya, pero ardientes.
Es por esto que yo le propongo seguir el capítulo 14 del Apocalipsis. En el capitulo 13 se habla del falso profeta, y del mal que causa en la Iglesia, confundiendo a muchos. También Santa Hildegarda y San Vicente Ferrer hablaban de una época en la Iglesia donde clérigos malos levantarían un ídolo en la sede papal, y que el papa verdadero viviría a la sombra de éste, y que sería (el papa verdadero) un hombre muy anciano, estudioso y algo así como un teólogo. Mas en el capítulo que le sigue, el 14, aparecen en un monte, reunidos los 144.000 en torno al Cordero, como presentando orden de batalla ante los desmanes del falso profeta. Es entonces cuando se juzga a Roma desde el Cielo, pues ningún poder de la Tierra lo hace. Estos 144.000 presentan batalla con el testimonio y con la adhesión. Tal vez seguimos teniendo un papa en Roma y no se llama Francisco. Por eso yo le animo a que hagamos una marcha en la plaza San Pedro, inspirados por el capítulo 14 del Apocalipsis, y que marchemos portando la bandera del Agnus Dei, como testimonio de que los desmanes y ademanes que se están produciendo en Roma no los aceptamos y los resistimos. Marchemos antes del próximo sínodo y que el mundo nos vea. Así, no solo daremos testimonio ante el monolito del Circo Máximo que vio morir a San Pedro, indicando que es a él a quien nos adherimos (a San Pedro), sino testimonio ante los demás, ante los miles de ojos confusos que nos puedan ver y que cuando las cosas se pongan peor, cuando otros Amoris Laetitia vengan, después del sínodo de 2018, etc, sepan ver la imagen de los que estuvieron del lado del Cordero, por amor a la Verdad. Que seamos gentes de todo el mundo, y que demos testimonio ante el mundo, por el bien de las almas. Sin más discurso que la imagen de los fieles reunidos en torno al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo.
 
Isaac García Cebrián
 
Versión en italiano que ha sido entregada a los colaboradores de don Minutella:
 
Caro Don Alessandro:
Mi chiamo Isaac García Cebrián. Abito à Valencia, in Spagna. Dieci anni fa mi sono convertito alla fede, in un letto d’ospedale. Fu un momento paolino, all’improvviso. In quel letto sentii un forte bisogno di scrivere una lettera al parroco del mio quartiere, che conoscevo a malapena perché non andavo mai in chiesa. Era una lettera breve. In quella lettera ha parlato della necessità di affermare e difendere l’indissolubilità del matrimonio. Ora, dieci anni dopo, sono sorpreso di vedere come il Signore mi ha fatto advertire al mio parroco di una crisi che stava per venire, la crisi d ´Amoris Laetitia.
Questo è il motivo per cui La scrivo. Perché pensiamo, già a questo punto, quando l’interpretazione eterodossa di questo documento ha raggiunto l’AAS, proclamandosi un autentico magistero, che chiunque che si trova nella cattedra di Pietro non è Papa. Forse non esiste alcuna autorità umana per giudicarlo in questo momento, o licenziarlo, ma a fini pratici non lo è, nel senso che dobbiamo resistergli a tutti i costi.
Ma questo non è solo un problema di Bergoglio. Né è un problema come lo scisma luterano. Questo va oltre. E ‘un sistema complesso, un sistema con il papa, cardinali, vescovi, religiosi e sacerdoti, teologi e laici, che è ablazione della Chiesa cattolica, diventando qualcosa che io chiamo, L´Amoris franchising, dove la verità è una sensazione, niente di più. Dove l’argomento valido è uno che non fa male. Promosso dalla “borghesia del peccato”. Quelli che non hanno fretta di liberare il più debole dal peccato. Persone comode e accomodanti. Che possano sentirsi bene vivendo nel peccato. Modellatori del immobile. Questa non è più la Chiesa. Anche se sembra, anche se usa le sua sedi, il suo nome e il suo abbigliamento. Non è più La Chiesa. La Chiesa vera siamo già pochi, ma ardenti.
Questo è il motivo per cui propongo di seguire il capitolo 14 dell’Apocalisse. Nel capitolo 13 si parla del falso profeta e del male che causa nella Chiesa, confondendo molti. Anche Santa Ildegarda e San Vicente Ferrer parlavano di un tempo in cui i chierici malvagi avrebbero sollevato un idolo nella sede papale, e che il vero papa vivrebbe all’ombra di esso, e sarebbe il vero papa, un uomo molto vecchio, con i Capelli Bianchi, studioso e qualcosa come un teologo. Ma nel capitolo che segue, il 14, appaiono su una collina, raccogliendo i 144.000 attorno all’Agnello, come se presentassero un ordine di battaglia di fronte agli eccessi del falso profeta. Questo è quando Roma viene giudicata dal Cielo, perché nessun potere sulla Terra lo fa. Questi 144.000 combattono con la testimonianza e l’adesione. Forse abbiamo ancora un papa a Roma e il suo nome non è Francisco. Ecco perché vi incoraggio a fare una marcia in Piazza San Pietro, ispirata dal capitolo 14 dell’Apocalisse, e di marciare portando la bandiera del Agnus Dei, per testimoniare che gli eccessi ei gesti che si stanno svolgendo a Roma non accettiamo e resistiamo. Marciamo prima del prossimo sinodo e lasciamo che il mondo ci veda. Quindi non solo diamo testimonianza davanti al monolito del Circo Massimo, che ha visto la morte di San Pedro, che indica che è a lui che aderiamo (a San Pedro); ma anche per testimonianza di altri, per le migliaia di occhi confusi che possiamo vedere … e quando le cose peggiorano quando altri Amoris Laetitia verranno dopo il sinodo2018,e cosí via, sapere vedere l’immagine di coloro che erano sul lato dell’Agnello, per amore della verità.
Che possiamo essere persone provenienti da tutto il mondo (in questa marcia) e che possiamo rendere testimonianza al mondo, per il bene delle anime. Senza più parole che l’immagine dei fedeli raccolti attorno all’Agnello, di Dio che toglie i peccati del mondo.
 
Isaac García Cebrián

sábado, 16 de diciembre de 2017

Primer día de la Novena de Navidad

 
Oración para todos los días 
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les disteis en vuestro hijo la mejor prenda de vuestro amor para que hecho hombre en las entrañas de una virgen naciera en un pesebre para nuestra salud y remedio. Yo en nombre de todos los mortales os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido y con tal desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido, tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.
(Se reza tres veces el Gloria al Padre)
 

Oración a la Santísima virgen
Soberana María que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese para madre suya. Os suplico que vos misma preparéis y dispongáis de mi alma y de la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento de vuestro adorable Hijo. ¡Oh dulcísima madre! comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que le agradasteis vos para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.
(Se reza tres veces el Ave María)


Oración a San José
¡Oh Santísimo José! esposo de María y padre putativo de Jesús. Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan altos ministerios y os adornó con todos los dones proporcionándoos tan excelente grandeza. Os ruego por el amor que le tuvisteis al divino niño me abracéis en fervorosos deseos de verle y recibirle sacramentalmente mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén.
(Se reza Padre Nuestro, Ave María y Gloria al Padre)
 
Gozos
Dulce Jesús mío, mi niño adorado. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Oh sapiencia suma del Dios soberano, que a infantil alcance te rebajas sacro. Oh divino niño ven para enseñarnos La prudencia que hace verdaderos sabios. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Oh adonaí potente que a Moisés hablando de Israel al pueblo disteis los mandatos. Ah! Ven prontamente para rescatarnos y que un niño débil muestre fuerte brazo. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Oh raíz sagrada de José que en lo alto presentas al orbe tu fragante nardo. Dulcísimo niño que has sido llamado Lirio de los Valles, Bella Flor del Campo. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Llave de David que abre al desterrado las cerradas puerta del regio palacio. Sácanos !oh Niño! con tu blanca mano de la cárcel triste que labró, el pecado. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Oh lumbre de oriente, sol de eternos rayos que entre la tinieblas tu esplendor veamos. Niño tan precioso dicha del cristiano luzca la sonrisa de tus dulces labios. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Espejo sin mancha, santo de los santos, sin igual imagen del Dios soberano. Borra nuestras culpas, salva al desterrado y en forma de niño, da al mísero amparo. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Rey de la naciones Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, Pastor del rebaño. Niño que apacientas con suave callado, ya la oveja arisca, ya el cordero manso. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Ábranse los cielos y llueva de lo alto, bienhechor rocío como riego santo. Ven hermoso niño, ven Dios humanado Luce hermosa estrella, brota flor del campo. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Ven que ya María previene sus brazos, de sus niño vean en tiempo cercano. Ven que ya José con anhelo sacro, se dispone a hacerse de tu amor sagrario. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Del débil, auxilio, del doliente, amparo, consuelo del triste, luz del desterrado. Vida de mi vida, mi dueño adorado, mi constante amigo, mi divino hermano. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Véante mis ojos de ti enamorado, bese ya tus plantas bese ya tus manos. Posternado en tierra te tiendo los brazos y aún más que mis frases, te dice mi llanto. Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto.
Ven salvador nuestro por quien suspiramos Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto

Oración del Niño Jesús
Acordaos ¡oh dulcísimo Niño Jesús! Que dijiste a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento y en persona suya a todos vuestros devotos estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad tan agobiada y doliente: "todo lo que quieras pedir pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Llenos de confianza en vos ¡oh Jesús que sois la misma verdad! venimos a exponerte toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra infancia la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos estregamos a vos ¡oh Niño Omnipotente! Seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza y de que en virtud de vuestra promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestras súplicas. Amén
Se finaliza cantando Villancicos


                        
Primer Día
                        Diciembre 16


Y le dijó el ángel: "Deja de temer, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un Hijo, al que pondrás por nombre Jesús. Será grande y llamado Hijo del Altísimo; el Señor le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y su reino no tendrá fin".
Dijó entonces María: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". Y el ángel la dejó.
(Lucas 1,30-33;38)


En el principio de los tiempos el Verbo reposaba en el seno de su Padre en lo más alto de los cielos; allí era la casa, al par que el modelo de toda la creación. En esas profundidades de una incalculable eternidad, permanecía el niño de Belén. Allí es donde debemos buscar sus principios que jamás han comenzado; de allí debemos dar la genealogía del eterno que no tiene antepasados y cimentar la vida de complacencia infinita que allí llevaba. La vida del Verbo Eterno en el seno de su padre era una vida magnífica. Sin embargo, ¡misterio sublime! Buscaba otra morada, una mansión creada. No era porque en su mansión eterna faltase algo a su infinita felicidad, sino porque su infinita misericordia anhelaba la redención y la salvación del genero humano. Salvación que sin él no podría verificarse. El pecado de Adán había ofendido a un Dios y esa infinita no podía ser reparada sino por los méritos de ese mismo Dios. La raza de Adán había desobedecido y merecido un castigo eterno. Era pues, necesario para salvarla y satisfacer su culpa, que Dios sin dejar el cielo tomara la forma de hombre sobre la tierra y con la obediencia de los designios de su padre, expiara aquella desobediencia, ingratitud y rebeldía. Era necesario en las miras de su amor, que tomase la forma, las debilidades y la ignorancia sistemática del hombre, que creciese para darle crecimiento espiritual, que sufriese para morir a sus pasiones y a su orgullo. Y por todo eso, el Verbo Eterno, arde en deseos de salvar al hombre y redimir al culpable.
 


                        Día Segundo
                       Diciembre 17

Cuando Isabel oyó el saludo de María, el infante saltó en su seno e Isabel quedo llena del Espíritu Santo. Y dijo a grandes voces: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Y cómo es que la made de mi Señor viene a mí?
Y dijo María:
Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.
(Lucas 1, 41-43; 46-47)

El Verbo Eterno se halla a punto de tomar naturaleza creada en la santa casa de Nazareth, en donde moraban María y José. De pronto, la sombra del secreto divino llegó a deslizarse sobre María. Ella estaba engolfada en la oración. Pasaba las silenciosas horas de la noche en la unión más estrecha con Dios y mientras oraba, el Verbo tomó posesión de su morada creada. Sin embargo, no llegó inopinadamente; antes de presentarse envió un mensajero que fue el Arcángel San Gabriel para pedir a María, de parte de Dios, su consentimiento para la encarnación. El creador no quiso efectuar este gran misterio sin la aquiescencia de su criatura. Aquel momento fue muy solemne, era potestativo de María rehusar. Con que adorables delicias, con que inefable complacencia aguardaría la santísima trinidad a que María abriese los labios y pronunciase el fíat, que debió ser melodía para sus oídos y con el cual se confirmaba su profunda obediencia a la omnipotente voluntad divina. La virgen inmaculada ha dado su consentimiento. El arcángel ha desaparecido. Dios se ha revestido de una naturaleza creada, la voluntad eterna está cumplida y la creación está completa. En las regiones del mundo angélico estallaba un júbilo inmenso, pero la virgen María no oía ni hubiera prestado atención a él. Tenía inclinada su cabeza y su alma estaba sumida en un silencio que se asemejaba al de Dios. El verbo se había hecho carne y, aún invisible para el mundo, habitaba ya entre los hombres a quienes su inmenso amor había venido a rescatar. No era ya sólo el verbo eterno; era el Niño Jesús revestido de la apariencia humana y justificado ya el elogio que de él han hecho todas las generaciones al llamarle el más hermoso de los hijos de los hombres.

                      Día Tercero
                      Diciembre 18

Por aquellos días salió in edicto de César Augusto para que se empadronara todo el mundo. Todos iban a inscribirse cada uno a su ciudad. Subió también José desde la ciudad de David que se llama Belén, por ser él de la casa y patria de David, para inscribirse con María, su mujer, que estaba encinta.
(Lucas 2, 1-5)
Se había comenzado su vida encarnada de Niño Jesús. Consideremos el alma gloriosa y el santo cuerpo que había tomado, adorándolos profundamente. Admiremos, en primer lugar, el alma de este divino niño, consideremos en ella la plenitud de su gracia santificadora, la de su ciencia beatífica y por la cual desde el primer momento dio su vida, vio la divina esencia más claramente que todos los ángeles, y leyó lo pasado y lo porvenir con todos sus arcanos y conocimientos. No supo nunca por adquisición voluntaria nada que no supiese por infusión desde el primer momento de su ser; pero Él adoptó todas las enfermedades de nuestra naturaleza a que dignamente podría someterse, aun cuando no fuesen necesarias para la gran obra que debía cumplir. Pidámosle que sus divinas facultades suplan la debilidad de las nuestras y les dé una nueva energía, que su memoria nos enseñe a recordar sus beneficios; su entendimiento en Él, a no hacer sino su voluntad, lo que Él quiera a su servicio. Del alma del Niño Jesús pasemos ahora a su cuerpo que era un mundo de maravillas. Una obra maestra de la mano de Dios. No era como el nuestro, una traba para su alma, era, por el contrario, un nuevo elemento de santidad: quiso que fuese pequeño y débil como el de todos los niños y sujeto a todas las incomodidades de la infancia para asemejarse más a nosotros y participar de nuestras humillaciones. El Espíritu Santo formó ese cuerpecito con tal delicadeza y tal capacidad de sentir, que pudiera sufrir hasta el exceso para cumplir la grande obra de nuestra redención. La belleza de ese cuerpo del Divino Niño fue superior a cuanto se ha imaginado jamás y la sangre que por sus venas empezó a circular, es la que lava todas las manchas del mundo culpable. Pidámosle que lave las nuestras en el Santísimo Sacramento de la penitencia para el día de su dichosa Navidad nos encuentre perdonados y dispuestos a recibirle con amor y provecho espiritual
 
 
Día Cuarto
Diciembre 19

Mientras estaban allí, se cumplió el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo reclinó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.
Desde el seno de su madre, comenzó el Niño Jesús a poner en práctica su entera sumisión a Dios y la continuó sin la menor interrupción durante toda su vida. Adoraba a su Eterno Padre, le amaba, se sometía a su voluntad, aceptaba con resignación el estado en que se hallaba, conociendo toda su debilidad, todas las humillaciones, todas las incomodidades. ¿Quiénes de nosotros quisiéramos retroceder a un estado semejante, sin el pleno goce de la razón y de la reflexión? ¿Quén pudiera sostener, a sabiendas, un martirio tan prolongado y tan lleno de penurias? Por ahí entró el Divino Niño a su dolorosa y humillante carrera; así empezó a anonadarse delante de su padre, a enseñarnos lo que Dios merece por parte de sus criaturas, a expiar nuestro orgullo, origen de todos nuestros pecados y ha hacernos sentir toda la criminalidad y el desorden de este orgullo. Sí deseamos hacer una verdadera oración, empecemos por formarnos de ella una exacta idea contemplando el Niño en el seno de su Madre. El Divino Niño ora del modo más excelente; no habla, no medita, no se deshace en tiernos afectos. Su mismo estado lo acepta con la intención de honrar a Dios en su oración y en ese estado expresa todo lo que su Dios merece y de qué modo quiere ser honrado por nosotros. Unámonos a las oraciones del Niño Dios en el seno de María: unámonos a su profundo abatimiento y sea este el primer afecto de nuestro sacrificio a Dios, no para ser algo, como lo pretende constantemente nuestra vanidad, sino para ser nada, para estar eternamente consumidos y anonadados, para renunciar a la estimación de nosotros mismos, a todo cuidado de nuestra grandeza, aunque sea espiritual, a todo movimiento de vana gloria. Desaparezcamos a nuestros ojos y que sea Dios todo para nosotros
 

Día Quinto
Diciembre 20

El ángel les dijo: "Dejad de temer, pues os anuncio una gran alegría , que lo será para todo el pueblo: Os ha nacido un Salvador que es el Cristo Señor en la ciudad de David. Esto os servirá de señal: Encontraréis un niño envuelto en pañales reclinado en un pesebre".
Y en seguida se juntó al ángel una multitud del ejército celestial que alababa a Dios, diciendo:
"Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres que El ama".
(Lucas, 2. 10-14)
Ya hemos visto la vida que llevaba el Niño Jesús en el seno de su Madre. Veamos hoy la vida que llevaba María durante este mismo tiempo. Necesidad hay de que nos detengamos en ella si queremos comprender, en cuanto sea posible, nuestra limitada capacidad, los sublimes misterios de la Encarnación y el modo como hemos de corresponder a ellos. María no cesaba de suspirar por el momento en que gozaría de esa visión beatífica terrestre, "la faz de Dios encarnado". Estaba a punto de ver aquella faz humana que había de iluminar el cielo durante toda la eternidad. Iba a leer el amor filial en aquellos mismos ojos cuyos rayos debían esparcir para siempre la felicidad en millones de elegidos. Iba a ver aquel rostro todos los días, a todas horas, a cada instante durante muchos años. Iba a ver la aparente ignorancia de la niñez, los encantos particulares de la juventud y la serenidad reflexiva de la edad madura. Había todo lo que quisiese de aquella faz divina, podría estrecharla contra la suya con toda la libertad del amor materno. Cubriría de besos los labios que debía pronunciar la sentencia a todos los hombres. Lo contemplaba a su gusto durante su sueño o despierto hasta que lo hubiese aprendido de memoria. Cuan ardientemente deseaba ese día. Tal era la vida de expectativa de María que era inaudita en sí misma, no por eso dejaba de ser el tipo magnífico de toda vida cristiana. No, no nos contentemos con mirar a Jesús en María, sino que pensemos que en nosotros también habita por esencia, potencia y presencia. Si Jesús nace continuamente en nosotros por las buenas obras que nos hace capaces de cumplir y por nuestra cooperación con la gracia, es un seno perpetuo de María, un Belén interior sin fin. Después de la comunión Jesús habita en nosotros durante algunos instante y sustancialmente como Dios y como hombre, porque el mismo niño que estaba en María, también está en el Santísimo Sacramento. ¿Qué es todo eso sino una participación de la vida de María durante esos maravillosos meses y una expectativa tan llena de delicias como la suya?

Día Sexto
Diciembre 21

Ellos después de oir al rey, se marcharon; y la estrella, que habian visto en Oriente, iba delante de ellos hasta que fue a posarse sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella experimentaron una grandísima alegría. Entraron en la casa, y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.
(Mateo, 2, 9-11)
Jesús había sido concebido en Nazareth, domicilio de José y de María y allí era de creerse que había de nacer según todas las posibilidades. Más Dios, lo tenía dispuesto de otra manera y los profetas habían anunciado que el Mesías nacería en Belén de Judá, ciudad de David. Para que se cumpliera esta predicción, Dios se valió de un medio que no parecía tener ninguna relación con el objeto. El emperador Augusto dio la orden perentoria de que todos los súbditos del imperio romano se empadronasen en el lugar de donde eran originarios. María y José, como descendientes de David, no estaban dispensados de ir a Belén, ni la situación de La Santísima Virgen y tampoco la necesidad de José de tener un trabajo diario que le asegurará su subsistencia, pudo eximirlos de este largo y penoso viaje en la estación más rigurosa e incomoda del año. No ignoraba Jesús en que lugar debía nacer y así inspira a sus padres a que se entreguen a la Providencia y de esta manera concurran inconscientemente a la ejecución de sus designios. Almas interiores, observad ese manejo del Divino Niño, porque es el más importante de la vida espiritual, aprended que Él se halla entregado a Dios, ya no ha de pertenecer a si mismo ni a cada instante sino lo que Dios quiera para Él, siguiéndole ciegamente aún en las cosas exteriores tales como el cambio de lugar, dondequiera que le plazca conducirle. Ocasión tendréis de observar esta dependencia y esta fidelidad inviolable en toda la vida de Jesús y este es el punto sobre el cual se han esmerado en imitarle los santos y las almas verdaderamente interiores, renunciando absolutamente a su propia voluntad
Día Séptimo
Diciembre 22

Después de que ellos se hubieron marchado, un ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise; porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". El se levantó, tomó al niño y a su madre de noche, se fue a Egipto.
(Mateo, 2, 13-14)
Representémonos el viaje de María y José hacía Belén, llevando consigo, aún no nacido al Creador del Universo, hecho hombre. Contemplemos la humildad y la obediencia de ese Divino Niño, que aunque de raza judía y habiendo amado durante siglos a su pueblo con una predilección inexplicable, obedece así a un principio extranjero que forma el censo de la población de su providencia como si hubiese para Él en esa circunstancia, algo que le halagase y quisiera aprovechar la ocasión para hacerse empadronar oficial y auténticamente como súbdito de, en el momento en que venía al mundo. ¿No es extraño que la humillación, que causa tan invencible repugnacia a la criatura, parezca ser la única cosa creada que tenga atracción al creador? ¿No nos enseña la humildad de Jesús a amar esta hermosa virtud? Ah! Que llegue el momento en que aparezca el deseado de las naciones porque todo clama por este feliz acontecimiento. El mundo, sumido en la oscuridad y el malestar, busca y no encuentra alivio a sus males y suspira por su libertador. El anhelo de San José y la expectativa de María, son cosas que no puede explicar el lenguaje humano. El padre eterno se halla, si no lícito emplear esta expresión, impaciente por dar su hijo único al mundo y verle ocupar su puesto entre las criaturas visibles. El Espíritu Santo arde en deseos de presentar a la luz del día esa Santa Humanidad tan bella, que él mismo ha formado con tan especial esmero. En cuanto al divino niño, objeto de tantos anhelos, recordamos que avanza hacia nosotros lo mismo que hacia Belén. Apresuremos con nuestros deseos el momento de su llegada. Purifiquemos nuestros corazones para que sean mansión terrenal, que nuestros actos de mortificación y desprendimiento preparen los caminos del señor y hagan rectos sus senderos
 

Día Octavo
Diciembre 23

Al no encontrarlo volvieron a Jerusalén en busca suya. A los tres días lo encontraron en el Templo sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles. Todos los que le oían estaban admirados de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo se quedaron maravillados, y su madre le dijo: "Hijo, ¿por qué has hecho esto? He aquí que tu padre y yo te buscábamos angustiados". Les contestó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo ocuparme en los asuntos de mi Padre?"
(Lucas, 2, 45-49)
José y María llegan a Belén buscando hospedaje en los mesones, pero no encuentran, ya por hallarse todo ocupado, ya por causa de la pobreza. Pero nadie puede turbar esa paz interior de los que están fijos en Dios. Si José experimentaba tristeza cuando eran rechazados de casa en casa, porque pensaba en María y en el Niño, sentíase también en santa tranquilidad cuando fijaba su mirada en su casta esposa. El niño, aún no nacido, regocijábase ante aquellas negativas que eran el preludio de las humillaciones venideras. Cada voz áspera, el ruido de cada puerta que se cerraba ante ellos, era una dulce melodía para sus oídos. Eso era lo que había venido a buscar. El deseo de esas humillaciones era lo que contribuido a tomar forma humana. ¡Oh Divino Niño de Belén! Estos días que han pasado en fiestas y diversiones o descansando muellemente en cómodas mansiones, han sido para nuestros padres unos días de fatiga y vejaciones de toda clase. El espíritu de Belén es el de un mundo que ha olvidado a Dios. ¿Cuántas veces no ha sido también el nuestro? ¿No cerramos continuamente, con ruda ignorancia, la puerta a los llamados de Dios, que nos incita a convertirnos o a santificarnos o confirmarnos con su voluntad? ¿No hacemos mal uso de nuestras penas, desconociendo su carácter celestial? Dios viene a nosotros muchas veces en la vida, pero no conocemos su faz, no lo conocemos sino cuando nos vuelve la espalda y se aleja, después de nuestra negativa. Ponse el sol del 24 de diciembre detrás de los tejados de Belén y sus últimos rayos doran la cima de las rocas escarpadas que la rodean. Hombres groseros que condenan rudamente al Señor en las calles de aquella aldea oriental y cierran las puertas al ver a su madre. Las bóvedas de los cielos se destacan purísimas, por encima de aquellas colinas frecuentadas por los pastores. Las estrellas van apareciendo una tras otra. Algunas horas más y se presentará el Verbo Eterno
 

                                Día Noveno
                             Diciembre 24

Descendió Jesús con ellos, fue a Nazaret, y les estaba sumiso. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de los hombres.
(Lucas, 2, 51-52)
La noche ha cerrado del todo en las campiñas de Belén. Desechado por los hombres y viéndose sin abrigo, María y José han salido de la inhospitalaria población y se han refugiado en una gruta que se encontraba al pie de la colina. Seguía a la Reina de los Ángeles el asno que le había servido de cabalgadora durante el viaje y en aquella cueva hallaron un manso buey dejado ahí, probablemente por alguno de los caminantes que había ido a buscar hospedaje en la ciudad. El Divino Niño desconocido por las criaturas racionales, debe recurrir a las irracionales para que calienten con su tibio aliento la atmósfera de esa noche de invierno y le manifiesten con su humilde actitud, el respeto y la adoración que le había negado Belén. La rojiza linterna que José tenía en la mano, iluminaba tenuemente ese paupérrimo recinto, ese pesebre lleno de paja que es figura profética de las maravillas del altar y de la íntima y prodigiosa unión que Jesús ha de contraer con los hombres. María está en adoración en medio de la gruta y así van pasando silenciosamente las horas de esa noche de misterio. Pero ha llegado la media noche y de repente vemos dentro de ese pesebre poco antes vacío, al Divino Niño, esperado, vaticinado, deseado durante cuatro mil años con tan inefables anhelos. A sus pies se postra su Santísima Madre, en los transportes de una admiración de la cual nada puede dar idea. José también se le acerca y le rinde homenaje con el que inaugura su misterio imponderable de oficio del padre putativo del redentor de los hombres. La multitud de ángeles que descienden del cielo a contemplar esa maravilla sin par, deja estallar su alegría y hace vibrar en los aires las armonías de ese Gloria in Excelsis, que es eco de adoración que se produce en el trono del Altísimo y que hace perceptible por un instante a los oídos de la pobre tierra las armonías celestiales. Convocados por los ángeles, vienen en tropel los pastores de la comarca a adorar al Niño recién nacido y a presentarle sus humildes ofrendas. Ya brilla en el oriente la misteriosa estrella de Jacob y ya se pone en marcha hacia Belén la caravana espléndida de los Reyes Magos, que dentro de pocos días vendrán a depositar a los pies del Divino Niño el oro, el incienso y la mirra, que son símbolo de la caridad, la adoración y de la mortificación. ¡Oh adorable Niño! Nosotros también, los que hemos hecho esta novena para prepararnos para el día de tu natividad, queremos ofreceros nuestra pobre adoración; no la rechacéis, venid a nuestras almas, venid a nuestros corazones llenos de amor. Encended en ellos la devoción a nuestra infancia, no intermitente y solo circunscrita al tiempo de vuestra natividad, sino siempre en todos los tiempos; devoción que fiel y celosamente propagada nos conduzca a la vida eterna, librándonos del pecado y sembrando en nosotros todas las virtudes cristianas.


 

viernes, 15 de diciembre de 2017

La asistencia a la Misa Tridentina se duplica en cuatro meses

La asistencia dominical a la Misa Tridentina en la iglesia de San Alfonso, en Baltimore (Estados Unidos), casi se ha duplicado de 125 a 247 personas en cuatro meses.

La Misa es celebrada por el padre Joel Kiefer, de 48 años, miembro de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, ex miembro del Ejercito que sirvió en Mogadishu (Somalia).

Katherine Waicukauski, de 13 años, dijo al Baltimore Sun el 14 de diciembre que los jóvenes ven a la Misa Tridentina “como genial”. Y “el sacerdote no está frente a nosotros, le habla a Dios, no a nosotros, y eso es poderoso”. es.news

jueves, 14 de diciembre de 2017

San Juan de la Cruz juzga las herejías de Bergoglio

Tema anterior relacionado: San Juan de la Cruz juzga las herejías de Bergoglio.

https://denzingerbergoglio.com/san-juan-de-la-cruz/


… juzga la idea de Francisco de que se puede interpretar la verdad en contra del Magisterio infalible

  • Querer otra cosa o novedad fuera de Cristo es un agravio a Dios

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar. […] En lo cual da a entender el Apóstol que Dios ha quedado como mudo y no tiene más que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en el todo, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad. (San Juan de la Cruz. Subida del Monte Carmelo, II, 22, 3-5)

… juzga la idea de diálogo ecuménico que tiene Francisco

  • Es agravio a Dios no poner los ojos totalmente en Cristo

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar. […] En lo cual da a entender el Apóstol que Dios ha quedado como mudo y no tiene más que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en el todo, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad. (San Juan de la Cruz. Subida del Monte Carmelo, II, 22, 3-5)

… juzga la idea de Francisco de que católicos y musulmanes adoran al mismo Dios

  • Buscar otras revelaciones es un agravio a Dios

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar. […] Lo que antiguamente habló Dios en los profetas a nuestros padres de muchos modos y de muchas maneras, ahora a la postre, en estos días nos lo ha hablado en el Hijo todo de una vez. En lo cual da a entender el Apóstol que Dios ha quedado como mudo y no tiene más que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en el todo, dándonos al Todo, que es su Hijo.
Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad. (
San Juan de la Cruz. Subida del Monte Carmelo, lib. 2, cap. 22, n. 3-5)

… juzga la idea que Francisco tiene sobre el sufrimiento humano

  • ¡Si pudiéramos conocer la gloria fruto del sufrimientos no desearíamos consuelos!

¡Oh almas que queréis estar siempre seguras y consoladas! Si supieseis cuánto os conviene padecer sufriendo para llegar a eso, y cuánto provecho tiene el padecer y la mortificación para conseguir estos altos bienes, de ninguna manera buscaríais consuelo de Dios ni de las criaturas, sino que antes cargarías con la cruz bañada en hiel y vinagre y lo tendríais por gran dicha, viendo que si se muere así al mundo y a vosotros mismos, viviríais en Dios en el placer del espíritu, y sufriendo con paciencia lo exterior, mereceríais que Dios pusiese los ojos en vosotros para purificaros y limpiaros más profundamente porque así lo requieren algunos trabajos espirituales más de adentro. (San Juan de la Cruz. Llama de amor viva, Canción 2, 24)

… juzga las ideas presentes en la Laudato Sí´

  • ¿Cuánto vale el pensamiento humano?

Más vale un solo pensamiento del hombre que todo el mundo. (San Juan de la Cruz. Avisos y sentencias, n. 200)
  • Buscar algo fuera de Cristo es un agravio a Dios

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar. […] En lo cual da a entender el Apóstol que Dios ha quedado como mudo y no tiene más que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en el todo, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad. (San Juan de la Cruz. Subida del Monte Carmelo, l. 2, c. 22, 3-5)

… juzga la idea sobre ofrecer rosarios que tiene Francisco

  • Quien reza mucho hace más con menos trabajo

Adviertan, pues, aquí los que son muy activos, que piensan ceñir al mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho más provecho harían a la Iglesia y mucho más agradarían a Dios, dejando aparte el buen ejemplo que de sí darían, si gastasen siquiera la mitad de ese tiempo en estarse con Dios en oración […]. Cierto, entonces harían más y con menos trabajo con una obra que con mil, mereciéndolo su oración, y habiendo cobrado fuerzas espirituales en ella; porque de otra manera todo es martillar y hacer poco más que nada, y a veces nada, y aun a veces daño. (San Juan de la Cruz. Cántico Espiritual, 28, n. 3)

… juzga la idea del papel de las religiones no cristianas que tiene Francisco

  • Buscar algo fuera de Cristo es un agravio a Dios

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra,todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que hablar. […] En lo cual da a entender el Apóstol que Dios ha quedado como mudo y no tiene más que hablar, porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado en el todo, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad. (San Juan de la Cruz, Subida del Monte Carmelo, L. 2, c. 22, 3-5

miércoles, 13 de diciembre de 2017

El Dios católico de Santa Lucía no es el mismo dios pagano de la sorpresa del heresiarca Bergoglio

Hermanos católicos no pueden hacerse participes de la apostasía que lidera Bergoglio, que como advirtió el tercer secreto de Fatima esta apostasía ha salido de la cúspide. 
 
 Bergoglio defensor del paganismo y del culto pagano a la  pachamama.
El dios masónico de Bergoglio no es el Dios católico por lo que debemos rechazarlo para no perder la salvación propia de los que somos hijos de Dios.
 
 

Si quisiéramos ver el rostro del dios de la sorpresa de Bergoglio tendríamos que dibujar un dios pagano masónico, un dios pagano que mezcla el politeísmo y el panteísmo, el pachamamismo indigenista, la idolatría de los mahometanos,  el de la buena onda, uno que acepta el adulterio de los anglicanos, uno que acepta la sodomía de los paganos, uno que es un abanico de colores al gusto de los ateos, masones,  herejes, mahometanos, sodomitas, paganos, apostatas, blasfemos, satánicos, etc.


La apostasía de Bergoglio comenzó en Argentina  quedando desde entonces automáticamente excomulgado, donde su herejía formal ya había sido formalmente denunciada.





Bergoglio nombró obispo al homosexualista Jorge Ignacio García Cuerva



 
 
 
El dios pagano de Bergoglio no  es el Dios católico  revelado por Jesucristo y no es la Santísima Trinidad que ha predicado siempre la Santa Iglesia católica.
 
 
Bergoglio fue nombrado “Papa Jeque” por Lideres Musulmanes que rechazan a Jesucristo. 
 
El dios masónico de Bergoglio es un anti-cristo que combate las Palabras de Cristo, que lo blasfema y niega su obra redentora y anula sus Palabras.
 
El dios masónico de Bergoglio se opone a los diez mandamientos.

 
El dios masónico de Bergoglio quiere reemplazar a Dios y anular sus mandamientos. El dios masónico de Bergoglio se opone a la ley natural de Dios.
 
El dios masónico de Bergoglio combate la doctrina moral de la Iglesia católica y busca reemplazar los sacramentos por sacrilegios para instalar la abominación de la desolación en el Templo.
El dios masónico de Bergoglio es un ídolo.
 
 
Quienes le han dado crédito al heresiarca Bergoglio y le han creído su anti evangelio desprecian el Evangelio de Jesucristo que es el único que nos da la salvación eterna.
 
El anti evangelio de Bergoglio conduce a las almas a la perdición eterna. 
 
Después de que una persona ha recibido el Bautismo y se desvía de la fe católica se convierte en apostata, renegando de su bautismo se rebela contra Dios como los ángeles rebeldes que se unieron a su líder Lucifer.  


Todos los que se unen a la anti iglesia de Bergoglio están bajo condenación, han aceptado la mentira y despreciado la Verdad, han preferido darle culto a la criatura en lugar de darle culto al Creador. Se han unido al anticristo para pelear contra su Iglesia, sus mandamientos y su Santa Palabra. 

La herejía del indiferentismo religioso  de Bergoglio es una negación del verdadero Dios, que niega el Credo católico, reemplazándolo por un ídolo y llevando a sus seguidores a la condenación eterna.  


 
 
El Anticristo descrito por Santa Hildegarda de Bingen:
“Entonces la mayor parte de los hombres abandonarán la auténtica fe católica y se convertirán al hijo de la perdición.” “ Para que en comparación con los suyos, el Hijo de Dios tenga solo un pequeño número de fieles.” “Entonces surgirá de pronto una agitación de las herejías y confusiones dentro de la Iglesia.”
 “Las herejías serán tales, que los herejes podrán predicar abiertamente y en plena seguridad sus erróneas creencias. La duda y la incertidumbre en la fe católica de los cristianos aumentarán tanto, que las gentes dudarán a qué Dios dirigirse. ”

martes, 12 de diciembre de 2017

Santa Lucía, Virgen y Mártir - Ejemplo de valor y pureza


Santa Lucía es una de las siete mujeres nombradas en el Canon de San Gregorio y hay oraciones y antífonas especiales para ella en su “Sacramentario" y "antifonario". Ella también es conmemorada en el Martirologio Romano antiguo. San Aldhelmo (que murió en 709), es el primer escritor que usa sus Actas para dar un relato completo sobre su vida y muerte.
Firmes en Cristo.

Santa Lucía   es un gran ejemplo de virtudes cristianas, para nuestros jóvenes de hoy. 

San Ambrosio: “De la misma manera que Noé y sus hijos, salvos en el arca, evitaron perecer en el diluvio, así también los hombres podrán evitar el diluvio de la eterna condenación si prontamente recurren al arca espiritual, es decir, si se refugian en la intercesión de los santos”. (Sobre el arca de Noé, 7).



“Buscarás cada día los rostros de los santos, para hallar descanso en sus palabras.” ~ Didaché 4:2   Enseñanzas de los Doce Apóstoles


San Juan  Crisóstomo: Si el demonio no se atreve a entrar en ninguna casa en donde está el Evangelio, mucho menos se atreverá a entrar o introducir el pecado en un alma que continuamente se emplea en leerle. Santificad, pues, vuestra alma y vuestro cuerpo teniendo siempre en vuestro cuerpo y en vuestra alma el Santo Evangelio”.    


Nos recuerda San Gregorio Magno que : “No cree verdaderamente sino quien, en su hogar, pone en práctica lo que cree. Por eso, a propósito de aquellos que de la fe no poseen más que palabras, dice San Pablo: profesan conocer a Dios, pero le niegan con las obras”.  


San Juan María Vianney :
“Háblale a los niños acerca de Dios y de sus santos. Durante el tiempo santo de Cuaresma, háblale a ellos del sufrimiento de su Salvador. Durante el tiempo pascual, de su Resurrección gloriosa. Durante el tiempo de Navidad, de su nacimiento. Y usted verá lo que es una profunda impresión que hará que en la mente de sus hijos”.
Santa Lucía, te encomendamos la custodia de la pureza de nuestros jóvenes y niños. Ruega por ellos. 


San Atanasio:
“Del mismo modo, cualquier persona que desee entender la mente de los escritores sagrados debe primero limpiar su propia vida, y acercarse a los santos copiando sus obras.”

 
 
San Atanasio Padre de la Ortodoxia: “Es imposible entender  las enseñanzas de los santos a menos que uno tenga una mente pura y está tratando de imitar sus vidas.”

 Hebreos 6:12 de forma que no os hagáis indolentes (no os hagáis flojos, o remisos), sino más bien imitadores de aquellos que, mediante la fe y la perseverancia, heredan las promesas.


El Día de Santa Lucía:

La Fiesta de Santa Lucía es un evento célebre en los países escandinavos (Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia) y algunos estados norteamericanos y ciudades con patrimonio significativo escandinavo. Porque ella es la patrona de la ciudad de Siracusa, en Italia, el día de Santa Lucía es también una fiesta allí. El día que se conoce popularmente como “Santa Lucia Day” o “St. Lucy Day,” La celebración tradicional tiene lugar típicamente en las iglesias, consiste en una procesión de niñas y mujeres jóvenes. Ellas están vestidas de ropas blancas como símbolo de pureza y llevar velas para simbolizar el fuego que no fue capaz de consumir la vida de Santa Lucía. Una niña es elegida para ser Santa Lucía y ella lleva la procesión que lleva una corona de velas (velas eléctricas , hoy en día). Debido a que el día de su fiesta cae tan cerca de Navidad, algunas tradiciones del Día Lucía, que se desarrolló en la década de 1700 y más allá, están algo mezclados con las tradiciones navideñas. Por ejemplo, la joven que es elegida para ser Santa Lucía entregará bastones de caramelo o dulces y pasteles, etc.

 


Oración:Santa Lucía, no escondiste  tu luz bajo una canasta, sino que deja que brille por el mundo entero, para ser vista por todos los siglos. Tal vez no lleguemos a sufrir las torturas en nuestras vidas como lo hiciste, pero todavía estamos llamados a dejar que la luz de nuestro cristianismo ilumine nuestra vida cotidiana. Por favor, ayúdanos a tener el valor de llevar nuestro cristianismo a nuestro trabajo, nuestra recreación, nuestras relaciones, nuestra conversación - a cada rincón de nuestro día. Amén 

Carta abierta para rechazar la herejía de Bergoglio y apoyar a Don Minutella

Como Vara de Almendro Reproducimos la carta abierta de nuestro estimado y joven colaborador, Isaac, García Cebrián, dirigida al...