viernes, 23 de junio de 2017

Bergoglio vicario de los que niegan a Cristo no se arrodilla ante Cristo eucarístico- Corpus Christi

 
 
 
Bergoglio el vicario de los empedernidos rechaza arrodillarse ante Jesucristo Eucaristía nada mas y nada menos que en la fiesta litúrgica central de Corpus Christi instituida para reconocer la presencia real de Cristo en la Eucaristía.
 
 
 
 
Bergoglio además  atacó la tradicional procesión  del Jueves de Corpus Christi con la excusa de que pasándola para el domingo habría una mayor asistencia poniendo la "conveniencia" de los hombres por encima de la celebración litúrgica que debemos a Dios, el resultado fue una menor asistencia.
 

jueves, 15 de junio de 2017

Primer ministro Justin Trudeau celebra el orgullo gay después del encuentro con Bergoglio.


 
 
El Primer Ministro Justin Tradeau acepta a Bergoglio pero continúa  rechazando a Dios.
 
El fruto del encuentro con Bergoglio hace menos de un mes, en lugar  de arrepentimiento y de acercarlo a Dios ha producido la obstinación en su rebelión contra las Leyes de Dios.  
 
Por personajes como este  ahora en  Canadá se pervierten a los niños con la ideología de género.

Bergoglio ataca la tradición de la procesión de la Fiesta de Precepto de Corpus Christi



Sin precedentes: Bergoglio  mueve a su antojo la procesión romana de Corpus Christi de jueves a domingo.

Leonardo Boff: “Ahora es papa y puede hacer lo que quiera. Muchos se sorprenderán con lo que va a hacer Francisco. Para ello necesitará una ruptura con las tradiciones… para ABRIRLE paso a una iglesia universal.”




Daniel 7:25 Insultará al Dios altísimo e irá acabando con su pueblo; tratará de cambiar la ley de Dios y las fiestas religiosas, y el pueblo de Dios estará bajo su poder  (por un tiempo y tiempos y medio tiempo).

Como advierte el Profeta Daniel el rey usurpador se ensoberbecerá, se engrandecerá y hará lo que se le antoje (Daniel 11:36). San Pablo nos advirtió sobre este hombre sin Ley que se sienta en el Templo de Dios para ser adorado como un dios.»

 

Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. La razón bíblica Cristo céntricas y el significado teológico por la que la Tradición de la Iglesia lo celebra el día  Jueves: El día del Corpus Christi recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena.
El Papa Urbano IV, en agradecimiento al  milagro Eucarístico de Bolsena/Orvieto instituyó  la Fiesta en honor a la Santa Eucaristía.
Las procesiones son a modo de públicas manifestaciones de fe; y por eso la Iglesia las fomenta y favorece hasta con indulgencias. Pero la más solemne de todas las procesiones es la de Corpus Christi.
Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión”.

La Solemnidad del Corpus Christi  es una Fiesta de Precepto.

Tercer Mandamiento de la Ley de Dios: Santificarás las fiestas.







Bergoglio se pone por encima de la Ley de Dios y de las Fiestas Litúrgicas, excusándose para hacer el cambio arbitrario   en un interés turístico y para seguir el calendario litúrgico modernista italiano. Rompe la Tradición según ellos para poner un día “laboral” por encima de Dios. Cuando sabemos que en varios países y regiones, el Corpus Christi es un día festivo oficial. Y este argumento además es falso, porque en Roma la procesión se celebra de Noche 20:15, hora local.
Bergoglio rechazó  arrodillarse junto a sus con-celebrantes modernistas.
 
Bergoglio ataca la Tradición Católica  y  la Piedad Popular, mientras promueve el marxismo cultural celebrando y respetando  fiestas musulmanas idolátricas y otras fiestas paganas supersticiosas  y pide respeto por las tradiciones paganas de los indios, mientras irrespeta las Fiestas Sagradas que le rinden culto de adoración   al Verdadero Dios.
Catecismo Mayor Pío  X 395.- ¿Qué nos prohíbe el tercer mandamiento? – El tercer mandamiento nos prohíbe las obras serviles y otras cualesquiera que nos impidan el culto a Dios.
Es sabido que Bergoglio tiene un estilo autocrático incapaz de obedecer las leyes de la Iglesia,  por eso  ya desde Argentina seguía su propia  voluntad.
Bergoglio sigue al mundo en lugar de hacer que el mundo siga a la Iglesia.

Chesterton : ´no tenemos necesidad de una Iglesia que se mueva con el mundo. Tenemos necesidad de una Iglesia que mueva al mundo´


 
 
 
– Del primer mandamiento de la Santa Madre Iglesia
477.- ¿Qué nos manda el primer mandamiento de la Iglesia: OÍR MISA ENTERA TODOS LOS DOMINGOS Y FIESTAS DE GUARDAR? – El primer mandamiento de la Iglesia: Oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar, nos manda asistir con devoción a la Santa Misa todos los domingos y fiestas de precepto, oyéndola desde el principio al fin.
Esta fiesta se celebra el Jueves, después de la Solemnidad Santísima Trinidad. Su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de los católicos en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento, dándole públicamente el culto de adoración (latría).
El Papa Urbano IV, amante de la Eucaristía, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, al mismo tiempo otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la santa misa y al oficio. Este oficio, compuesto por el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, por petición del Papa, es uno de los más hermosos en el breviario Romano y ha sido admirado aun por Protestantes.
La Solemnidad de Corpus Christi se remonta al siglo XIII. Dos eventos extraordinarios contribuyeron a la institución de la fiesta: Las visiones de Santa Juliana de Mont Cornillon y  El milagro Eucarístico de Bolsena/Orvieto.
 
El Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. Publicó un nuevo decreto incorporando el de Urbano IV. Juan XXII, sucesor de Clemente V, instó su observancia.
Las procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV y se hicieron bastante comunes en a partir del siglo XIV.
 A Santo Tomás de Aquino se le encargó  preparar los textos para el Oficio y Misa propia del día, que incluye himnos y secuencias, como Pange Lingua (y su parte final Tantum Ergo), Lauda Sion, Panis angelicus, Adoro te devote o Verbum Supernum Prodiens.
El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Para animar a los católicos a profesar valientemente su fe y a practicar las virtudes cristianas, ningún medio es mas eficaz que el que consiste en alimentar y aumentar la piedad del pueblo hacia aquella admirable prenda de amor, lazo de paz y de unidad, que es el sacramento de la eucaristía. (Papa León  XIII, Breve apost. Providentissimus, 28-XI1897).

 
 
Catecismo Mayor San Pío  X
116. ¿Por qué en la fiesta del CORPUS se lleva solemnemente la Santísima Eucaristía en procesión? – En la fiesta del Corpus se lleva solemnemente la Santísima Eucaristía en procesión:
1°, para honrar la Humanidad Santísima de nuestro Señor, escondida en las especies sacramentales;
2°, para avivar la fe y aumentar la devoción de los fieles a este misterio;
3°, para celebrar la victoria que ha dado a su Iglesia contra todos los enemigos del Sacramento;
4°, para reparar de algún modo las injurias que recibe de los enemigos de nuestra religión.
117. ¿Cómo hay que asistir a la procesión del CORPUS? – A la procesión del Corpus hay que asistir:
1°, con gran recogimiento y modestia, no mirando a una parte y a otra ni hablando sin necesidad:
2°, con intención de honrar por medio de nuestras adoraciones el triunfo de Jesucristo;
3°, pidiéndole humildemente perdón de las comuniones indignas y de todas las demás profanaciones que se cometen contra este divino Sacramento;
4°, con sentimientos de fe, confianza, amor y reconocimiento a Jesucristo, presente en la hostia consagrada.

miércoles, 14 de junio de 2017

El Concilio de Trento anatematiza a los que niegan la presencia Real de Cristo en la Eucaristía.

Bergoglio confirmó  a los herejes regalándoles un cáliz católico  a  los heréticos luteranos que niegan la presencia de Cristo en la Eucaristía, para que celebren una parodia.
 

Hemos admirado en tu obra su utilidad para todas las Iglesias, para que, enseñados por los testimonios de las Escrituras, aprendan los que lo ignoran con cuanta reverencia deben tomar las cosas santas y ejercer el misterio del altar de Cristo, y que los sagrados carices y los velos santos, y las demás cosas que pertenecen al culto de la Pasion del Señor no carecen de santidad, como cosas vacías y sin sentido, sino que, por su estrecha relación con el cuerpo y la sangre del Señor, deben ser venerados con semejante honor con que es venerado su cuerpo y su sangre. (San Jerónimo , Carta al obispo Teófilo, 114, 2).


 
Si alguno negare que en el santísimo sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y substancialmente el cuerpo y la sangre, juntamente con el alma y la divinidad, de nuestro Señor Jesucristo y, por tanto, Cristo entero, sino que dijere que solo estan en el como en signo o en figura, o por su eficacia, sea anatema (CONC DE TRENTO, Canones sobre la S. Eucaristia, Sesion Xlll, cap. 8; Dz 1651).
 
 
Irreverencia de Bergoglio ante el Santísimo.


Este sacramento contiene todo el misterio de nuestra salvación; por eso se celebra con mayor solemnidad que los demás (Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, 3, q. 83, a. 4).



Cuando oímos la palabra de Dios, cuando nos ocupamos en la oración, y nos acercamos a la divina mesa o practicamos alguna obra de piedad, hagámoslo todo con circunspección y reverencia, para no merecer por nuestra pereza o inconsideración aquella maldición de un Profeta: Maldito es el que hace con negligencia la obra del Señor. (S. Juan Crísóstomo., ibíd., sent. 217, Tric. íbid., íbíd.)



Los fines del Sacrificio eucarístico, son principalmente cuatro: adoración de Dios, acción de gracias, expiación e impetración (Concilio de Trento: Dz 940. 950/1743. 1753; Mediator Dei 90-93).
CAP. V. Del culto y veneración que se debe dar a este santísimo Sacramento.
No queda, pues, motivo alguno de duda en que todos los fieles cristianos hayan de venerar a este santísimo Sacramento, y prestarle, según la costumbre siempre recibida en la Iglesia católica, el culto de latría que se debe al mismo Dios. Ni se le debe tributar menos adoración con el pretexto de que fue instituido por Cristo nuestro Señor para recibirlo; pues creemos que está presente en él aquel mismo Dios de quien el Padre Eterno, introduciéndole en el mundo, dice: Adórenle todos los Angeles de Dios; el mismo a quien los Magos postrados adoraron; y quien finalmente, según el testimonio de la Escritura, fue adorado por los Apóstoles en Galilea. Declara además el santo Concilio, que la costumbre de celebrar con singular veneración y solemnidad todos los años, en cierto día señalado y festivo, este sublime y venerable Sacramento, y la de conducirlo en procesiones honorífica y reverentemente por las calles y lugares públicos, se introdujo en la Iglesia de Dios con mucha piedad y religión. Es sin duda muy justo que haya señalados algunos días de fiesta en que todos los cristianos testifiquen con singulares y exquisitas demostraciones la gratitud y memoria de sus ánimos respecto del dueño y Redentor de todos, por tan inefable, y claramente divino beneficio, en que se representan sus triunfos, y la victoria que alcanzó de la muerte. Ha sido por cierto debido, que la verdad victoriosa triunfe de tal modo de la mentira y herejía, que sus enemigos a vista de tanto esplendor, y testigos del grande regocijo de la Iglesia universal, o debilitados y quebrantados se consuman de envidia, o avergonzados y confundidos vuelvan alguna vez sobre sí
 
 
 San Francisco: “Cuando el sacerdote ofrece a Jesús en el altar y lo lleva a algún lado, todas las personas deberían doblar las rodillas y rendir al Señor, al Dios vivo y verdadero, alabanza, gloria y devoción”.



San Agustín advertía: “Nadie se alimenta de esta carne antes de haberla adorado… Pecamos si no la adoramos”.


Todos los otros sacramentos están ordenados a la Eucaristía como a su fin (Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, 3, q. 65, a. 3).


Mateo 7:6

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 17
Había mandado el Señor, antes de ahora, amar a los enemigos y hacer bien a los que nos aborrecen y hacen mal; y para que los sacerdotes no piensen que también deben concederles las cosas divinas, les advirtió sobre esta idea, diciendo: "No déis lo santo a los perros", como si dijese: "Os he mandado amar a vuestros enemigos y hacer bien a los que os perjudican con vuestros bienes materiales". Pero no con vuestros bienes espirituales, porque vuestros enemigos son iguales a vosotros en cuanto a la naturaleza, no en cuanto a la fe. Dios concede los beneficios terrenos lo mismo a los dignos que a los indignos, pero no así las gracias espirituales.




 

¿Cuánto más digno de castigo os parece que será el que hubiese pisado al Hijo de Dios, que hubiese tenido por cosa inútil y profana la sangre de la alianza, y hubiese ultrajado el Espíritu de la gracia? ¿Qué querrá, decía el Apóstol, con estas palabras? ¿Y cómo puede ser pisado el Hijo de Dios? Cuando el que ha participado de estos santos misterios, comete un pecado, entonces es verdad, que trató a Jesucristo con desprecio y con ultraje, porque así como damos a entender que no estimamos en nada las cosas que pisamos, así es preciso que los que pecan, en nada estimen a Jesucristo, recibido en la comunión. Vosotros fuisteis hecho cuerpo de Jesucristo y después os ponéis en estado de que el demonio os pise. (San Juan Crisóstomo Homl. 20, ad. Hebr., sent. 383, Tric. T. 6, p. 383.)


Así como aquel que no se siente reo de iniquidad alguna, debe comulgar todos los días; por el contrario, el que ha pecado y no ha hecho penitencia no lo puede hacer con seguridad ni en los de fiesta. (S. Juan Crisóstomo ., Homil. 31, sent. 26, Tric. T. 6, p. 305.)"


Si vosotros no os atrevéis a arrojar del sagrado altar los indignos, decídmelo a mi, que yo no permitiré que se lleguen a él: porque primero perderé la vida, que dar el cuerpo del Señor al indigno; y primero permitiré que derramen mi sangre, que presentar tan santo y venerable cuerpo al que no se halla en estado de recibirle. Si vosotros ignoráis que los que se acercan son indignos, entonces no es falta vuestra, si antes habéis puesto el mayor cuidado en conseguir este discernimiento; porque no hablo ahora de aquellas personas que públicamente son conocidas por viciosas. (S. Juan Crisóstomo, íbid., sent. 74, Tric. ¡bid.,¡bid.)

Muchos una vez al año se acercan al Santo Sacramento: otros llegan más a menudo. ¿A quiénes estimaremos más? a los que comulgan a menudo, o a los que comulgan una vez? Solamente debemos estimar a los que comulgan con conciencia pura y sincera, con un corazón limpio y con una vida irreprensible; los que se hallan en esta disposición, lleguen todos los días; los que no, ni una vez se acerquen: porque no hacen otra cosa que irritar contra sí el juicio de Dios y hacerse dignos de la más rigurosa condenación. (S. Juan Crisóstomo. Homil. 17, ad Hebr., sent. 147, Tric. T. 6, p. 327.)
Misa Sacrílega para adúlteros. Sacrilegio contra la Eucaristía.

Ángel José Macín protagonizó en Reconquista  Argentina  un masivo sacrilegio contra la Eucaristía para 30 parejas de adúlteros, el domingo 11 de Junio del 2017, la impunidad del sacrilegio  atestigua contra Bergoglio quien lo eligió como obispo y en quien este se apoyó  para cometer el sacrilegio.


“El sacrificio más acepto a Dios es el arrancar de nuestro corazón los afectos terrenos y los vicios: en esto consiste el verdadero culto.” (San Clemente, sent. 13, lib. 5, Tric. T. 1, p. 125.)

 ¿Pensáis que comulgando una vez al año serán suficiente 40 días de penitencia para purificaros de los pecados que habéis cometido en tanto tiempo? No pasarán 8 días sin que volváis a los desórdenes de la vida anterior. ¡Por haber empleado así en penitencia 40 días, y acaso menos, esperáis que Dios os mirará con misericordia! Yo digo que eso es burlarse de Dios. No quiero por esto impediros el comulgar una vez al año; por el contrario, quisiera yo que continuamente pudierais llegar a los sagrados misterios; pero estos están destinados para los Santos, y esto es lo que dice en alta voz el Diácono cuando llama a los Santos a esta santa mesa. (S. Juan Crisóstomo, Homíl, ¡bid., sent. 148, Tric. ibid., ibid.)


Cuando el Diácono pronuncia públicamente estas palabras: Las cosas son para los Santos, es lo mismo que si dijera: Si alguno no es Santo, no se acerque a esta mesa. Al hombre no le hace Santo la simple remisión de sus pecados, sino la presencia del Espíritu Santo en su alma, y la abundancia de las buenas obras; como si dijera: no quiero (solamente) que estéis retirados del podre y de la basura, sino que se vea resplandecer en vosotros una blancura y una hermosura particular. (S. Juan Crisóst., ibid., sent. 149, Tric. ibid. ibid.)

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 17
Los puercos representan a los herejes, porque parecen invocar el nombre de Dios. No debe, pues, darse lo santo a los perros, porque el bautismo y los demás sacramentos no deben darse sino a los que tienen fe. Además, los misterios de la fe, esto es, las margaritas, no deben darse sino a los que desean la verdad y viven con la inteligencia perfectamente subordinada. Si las arrojamos ante los puercos (esto es, a los que viven enlodados en las complacencias impuras de la vida), no comprenden su preciosidad, y las estiman como semejantes a las fábulas mundanas y las confunden con sus acciones impuras.

San Agustín, de sermone Domini, 2,20
Se dice que se pisa todo lo que se desprecia, y por ello añade el Señor: "No sea que las huellen con sus pies".

Santo Cura de Ars:
El pecado es el verdugo del Buen Dios el asesino del alma...
 
No debemos mostrarnos afables con quienes fácilmente pecan, tratando de agradarles, para no parecer que condescendemos con sus vicios y les damos cierto ánimo para caer en ellos.( Santo Tomás  de Aquino, Suma Teológica, 22, q. 114, a. 1).

Bergoglio confirmó en su vicio al Sodomita Travesti, al que Bergoglio le permitió profanar la  Eucaristía el Jueves Santo.


El que come y bebe indignamente este pan y este vino, será reo del cuerpo y sangre del Señor: es decir, que los que participan indignamente de los sagrados misterios, serán castigados como los que crucificaron a Jesucristo. Los judíos le rasgaron su santísima carne clavándole en la cruz; mas vosotros, viviendo en pecado, le mancháis con una lengua y un alma impura: por este motivo, como dice el Apóstol: Caen muchos de vosotros en diversas enfermedades, y mueren muchos. (S. Juan Crisóstomo, Serm. 6 de Martyrib., n. 3, sent. 234, Trie. T. 6, p. 349.)

Teofilacto (Catena Aurea):

Después que venga el Anticristo, los hombres se harán lascivos, entregándose a los vicios más enormes, según aquellas palabras del Apóstol ( 2Tim 3,4): "los que son más amantes de sus pasiones que de Dios". Por tanto, si en el Anticristo se encierra todo pecado, ¿qué es lo que éste traerá a la raza humana en aquel tiempo sino sus vicios? Y esto es lo que el Señor dio a conocer por el ejemplo del diluvio y de los sodomitas.

 
 

“No vuelvas tu vista atrás, ni te detengas en toda región. Saliste de Sodoma, no te vuelvas a esta Ciudad; dejaste los vicios, no vuelvas a ellos. Ni mires atrás, sálvate en el monte: mas no es lo suficiente para salvarse no mirar atrás, si no se pone al mismo tiempo cuidado con no detenerse en toda la región; pues sería cosa inútil empezar el camino de la virtud, y detenerse en la tierra de Sodoma sin apresurarse hacia el monte en que está nuestra salud, que es Jesucristo”.  (Orígenes)




#310 – SACRILEGIO"Como en todos los sagrados misterios… ninguno puede compararse con… la Eucaristía, así mismo no existe peor castigo proveniente de Dios al cual se le debe temer para crimen alguno, que para el uso profano o irreligioso que hagan los fieles de aquello que contenga… el mismísimo Autor y Fuente de santidad." – Catecismo del Concilio de Trento (De Euch., v.i)


¿Cuál es la obligación propia y particular de los que comen el pan y reciben la bebida de Dios? Es la de conservar continuamente la memoria del que murió y resucitó por ellos. ¿A qué más les obliga esta memoria? a no vivir ya para sí, sino par el que murió y resucitó por ellos. (S. Basilio, Reg. 80, sent. 58, Tric. T. 3, p. 199 y 200.)


Sírvanos de ley el hecho de Joseph de Arimatea, para que cuando recibamos aquella prenda del sacrosanto cuerpo, no le envolvamos en lienzo de una conciencia sucia, ni le depositemos en el monumento del corazón, cuando está lleno de huesos de muertos y de todo género de inmundicias. Cada uno se prueba y examine, como dice el Apóstol: No le sirva de juicio de condenación si la recibe indignamente. (San Gregorio  de Nisa, in Christ. Resurr., sent. 19, adic., Trie. 'F. 4, p. 364 y 365.)


Heresiarca Bergoglio: “Ellos no negocian “la fe y la identidad.  Cada uno de los aborígenes en el Norte Argentina te dice: ‘yo soy anglicano’” Pero si no está el obispo, el pastor, o el reverendo… yo quiero alabar a Dios el domingo e ir a la catedral católica”, y viceversa. Son riquezas de las Iglesias jóvenes”.  (Il sismógrafo)


Pruébese el hombre a sí mismo. Sed vuestros propios jueces; examinad cuidadosamente cuál es vuestra vida: escudriñad vuestra conciencia, y después id a recibir aquel precioso don, esto es, el cuerpo del Salvador: porque el que le come y bebe indignamente, bebe y come su juicio. No solamente no conseguiréis la salud, sino que castigará Dios vuestra insolencia y la injuria que había hecho a Jesucristo. (Teodoreto, Ep. 1, Cor. c. 11, sent. 9, Tric. T. 8, p. 263.

 

Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo



Esta fiesta se comenzó a celebrar en Lieja en 1246, siendo extendida a toda la Iglesia occidental por el Papa Urbano IV en 1264, teniendo como finalidad proclamar la fe en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, que es digna de ser adorada en la exposición solemne y en las procesiones con el Santísimo Sacramento.

 

«Mi carne es verdadera comida,
 y mi Sangre verdadera bebida;
 el que come mi Carne, y bebe mi Sangre,
 en Mí mora, y Yo en él.» 

 (Jn 6, 56-57) 
 
San Agustín (Catena Aurea):
 
Esto es, pues, comer aquella comida y beber aquella bebida, a saber: permanecer en Cristo y tener a Cristo permaneciendo en sí. Y por esto el que no permanece en Cristo y aquél en quien Cristo no permanece, sin duda alguna ni come su carne ni bebe su sangre, sino que, por el contrario, come y bebe sacramento de tan gran valía para su condenación.

San Agustín De verb. Dom. serm. 11
Y en realidad, muchos que comen aquella carne y beben aquella sangre hipócritamente, se hacen apóstatas. ¿Acaso permanecen en Cristo y Cristo en ellos? Pero hay cierta manera de comer aquella carne y de beber aquella sangre, para que el que la coma y la beba permanezca en Cristo y Cristo en él.

San Agustín De civ. Dei. 21, 25


Esta es el haber recibido el Cuerpo de Cristo no sólo sacramentalmente, sino efectivamente, por estar incorporados en su cuerpo.


Alcuino

Mi vida es la que vivifica. Por esto sigue: "Si alguno comiere de este pan, vivirá", no sólo en la vida presente por medio de la fe y de la santidad, sino "vivirá eternamente. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo".

San Agustín De verb. Dom serm. 11

Como diciendo: Yo vivo como el Padre. Y para que no se crea que es ingénito, añadió: "por el Padre", manifestando, aunque veladamente, que el Padre es su principio. Y cuando dice: "Así también el que come, él mismo vivirá por mí", no dice esto sencillamente de la vida, sino de la vida de santidad. Porque viven también los infieles, aunque no comen de aquella carne. Y tampoco dice esto en cuanto a la resurrección general, porque también resucitarán; sino que habla de la vida de la gloria y que tiene recompensa.

San Agustín De civ. Dei. 22, 19
Hay algunos que, por lo que dice aquí, ofrecen la salvación a los hombres purificados por el bautismo de Jesucristo, con tal que participen de su cuerpo (aunque vivan de cualquier modo). Pero les contradice el Apóstol, diciendo: "son bien conocidas las acciones de la carne, como son la fornicación, la inmundicia" ( Gál 5,19), etc. Acerca de lo que os predico, como ya os llevo dicho, que los que así obran, no alcanzarán el reino de Dios... Y ellos no deben considerarse como seguros por sus costumbres malas y depravadas, porque por la maldad de su vida abandonaron la misma santidad de la vida, que es Jesucristo, ya fornicando, o ya haciendo otras cosas por el estilo. Y no puede decirse que éstos coman el cuerpo de Jesucristo, porque ni aun deben contarse entre los miembros de Jesucristo. Y pasando otras cosas en silencio, no pueden ser a la vez miembros de Jesucristo y miembros de una mujer impúdica.

Crisóstomo, ut supra
Mas como San Pedro había dicho: "Y nosotros hemos creído", el Señor exceptuó a Judas del número de los que creían. Por esto sigue: "Jesús le respondió: ¿no os escogí yo a los doce, y uno de vosotros es el diablo?" Y es notable esto que dice. No creáis que porque me habéis seguido, no castigaré a los malos.


Beda
El Señor concedió este pan cuando instituyó el sacramento de su cuerpo y su sangre y lo dio a sus discípulos y cuando se ofreció a Dios Padre en el ara de la cruz. Cuando dice: "Por la vida del mundo", no debemos entender que por los elementos, sino por todos aquéllos que se designan en el nombre del mundo.

San Agustín In Ioannem tract., 25.
El que viene a mí, esto es, el que cree en mí. Y cuando dijo: no tendrá hambre, debe entenderse esto mismo, y cuando dice que nunca tendrá sed, con una y otra cosa significa aquella saciedad eterna en donde nunca hay hambre.
Teofilacto.

No se tendrá sed ni hambre, esto es, de oír la palabra de Dios, ni se cansará, ni será mortificado con sed intelectual, como sucedería cuando no tuviera el agua del bautismo y la santificación por el Espíritu Santo.


San Agustín, ut supra

No soy yo quien ha perdido al pueblo de Dios, porque vosotros me habéis visto y no me habéis creído. Por esto sigue: "Todo lo que me da el Padre, a mí vendrá, y aquél que a mí viene, no le echaré fuera".

Beda

Dice "Todo" en absoluto para designar la plenitud de los fieles. Porque éstos son los que el Padre da al Hijo, cuando por medio de una inspiración interior les hace creer en el Hijo.

Alcuino
Todo aquél a quien el Padre traiga con el fin de que crea en mí, vendrá a mí por medio de la fe, de tal modo, que a mí se una. Y a todo aquél que venga a mí por medio de la fe y de las buenas acciones, no lo echaré fuera, esto es, habitará conmigo en el secreto de su conciencia limpia y al fin lo recibiré en la eterna bienaventuranza.

◄ Juan 14:23 ►

Jesús respondió y le dijo: "Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre le amará y vendremos a él, y haremos morada en él.

San Gregorio ut supra.
Viene en verdad al corazón de algunos, y no hace morada en ellos, porque si bien se vuelven a Dios por la contrición, después, cuando están en la tentación, se olvidan del arrepentimiento y vuelven a sus pecados, como si no los hubieran deplorado. Pero en el corazón del que ama a Dios verdaderamente, Dios desciende y mora: porque de tal manera está penetrado del amor divino, que ni aun en el tiempo de la tentación lo echa en olvido. Verdaderamente ama a Dios aquel que no se deja dominar un momento en su alma por los malos deleites.

San Gregorio ut supra.
Tanto más se aleja uno del amor supremo cuanto más se acerca a las cosas inferiores. Por esta razón dice: "Quien no me ama, no guarda mis palabras". En el amor del Creador deben buscarse, pues, la lengua, el entendimiento y la vida.  
 

 
¡Oh banquete precioso y admirable!
De las obras de santo Tomás de Aquino, presbítero.
Opúsculo 57, en la fiesta del Cuerpo de Cristo, lect. 1-4
El Hijo único de Dios, queriendo hacernos partícipe de su divinidad, tomó nuestra naturaleza, a fin de que hecho hombre, divinizase a los hombres.
Además, entregó por nuestra salvación todo cuan tomó de nosotros. Porque, por nuestra reconciliación ofreció, sobre el altar de la cruz, su cuerpo como víctima a Dios, su Padre, y derramó su sangre como precio de nuestra libertad y como baño sagrado que nos lava, para que fuésemos liberados de una miserable esclavitud y purificados de todos nuestros pecados.
Pero, a fin de que guardásemos por siempre jamás en nosotros la memoria de tan gran beneficio, dejó a los fie­les, bajo la apariencia de pan y de vino, su cuerpo, para que fuese nuestro alimento, y su sangre, para que fuese nuestra bebida. 
¡Oh banquete precioso y admirable, banquete saluda­ble y lleno de toda suavidad! ¿Qué puede haber, en efecto, más precioso que este banquete en el cual no se nos ofrece, para comer, la carne de becerros o de machos cabríos, como se hacía antiguamente, bajo la ley, sino al mismo Cristo, verdadero Dios?
No hay ningún sacramento más saludable que éste, pues por él se borran los pecados, se aumentan las vir­tudes y se nutre el alma con la abundancia de todos los dones espirituales.
Se ofrece, en la Iglesia, por los vivos y por los difuntos para que a todos aproveche, ya que ha sido establecido para la salvación de todos.
Finalmente, nadie es capaz de expresar la suavidad de este sacramento, en el cual gustamos la suavidad espiri­tual en su misma fuente y celebramos la memoria del in­menso y sublime amor que Cristo mostró en su pasión.
Por eso, para que la inmensidad de este amor se imprimiese más profundamente en el corazón de los fieles, en la última cena, cuando, después de celebrar la Pascua con sus discípulos, iba a pasar de este mundo al Padre, Cristo instituyó este sacramento como el memorial perenne de su pasión, como el cumplimiento de las antiguas figuras y la más maravillosa de sus obras; y lo dejó a los suyos como singular consuelo en las tristezas de su ausencia.
 

La Pontificia Academia para la muerte tiene un anglicano promotor del aborto y la eutanasia, una apostata feminista, pro gay y un musulmán.

Dentro de la nueva Pontificia Academia para la Muerte liderada por el homosexualista Vincenzo Paglia ,  se encuentra el pro-abortista ministro anglicano, Nigel Biggar, que también es promotor de la eutanasia, la radical feminista apóstata, Anne-Marie Pelletier, que está  a favor de las comuniones sacrílegas para adúlteros, y de los seudo-matrimonios homosexuales y quiere cambiar el Evangelio y con el apoyo de Bergoglio adulteró el Viacrucis del Viernes Santo y tres miembros no cristianos, el japonés premio nobel Shinya Yamanaka, Mohamed Haddad, profesor musulmán de civilización árabe y religión comparada en la Universidad de Cartago en Túnez y el Judío Israelita Avraham Steinberg.

Edward Pentín  escribe que Pelletier llamó la atención en 2015 al participar en un "sínodo a la sombra" que, entre otros temas, buscó maneras de darle una mayor bienvenida a los que viven en las uniones estable del mismo sexo. Es decir aceptar a los homosexuales que viven en pecado de fornicación permanente con una pareja homosexual.

http://www.ncregister.com/daily-news/pro-abortion-theologian-picked-as-pontifical-academy-for-life-member
 

martes, 13 de junio de 2017

Apostasía: Obispo apóstata presidió misa sacrílega para adúlteros en Argentina apoyándose en Bergoglio.

“La abominación será vista en lugares santos, en conventos, y entonces el demonio se hará rey de corazones.” Advertencia profética de Nuestra Señora de la Salette.

Noticia es.news Junio 13/ 2017
Monseñor Ángel José Macín (50 años de edad), obispo de Reconquista (Argentina), presidió el domingo pasado una Misa solemne en la parroquia San Roque (Reconquista, provincia de Santa Fe), durante la cual re-admitió a la “comunión sacramental plena” con la Iglesia a casi treinta parejas divorciadas que se han vuelto a casar civilmente, informa adelantelafe.com. Los adúlteros se reunieron previamente durante seis meses los días sábado, en lo que fue llamado un "camino de discernimiento".

Macín justificó su acción con la carta de Francisco a los obispos de Buenos Aires, en la que éste último dijo en septiembre  del 2016 que “no había otra interpretación” de “Amoris Laetitia” que la que permite a los adúlteros recibir la Comunión.

Al final de la Eucaristía Macín distribuyó la Comunión a los adúlteros, cuyos parientes tomaron fotos. No hubo ninguna referencia a la enseñanza bíblica sobre el divorcio y la recepción de la Comunión.



Francisco nombró a Macín obispo en octubre del 2013.

Bergoglio Reconquista Argentina.




 
 





Comulgar en pecado mortal es un sacrilegio. 


#310 – SACRILEGIO
"Como en todos los sagrados misterios… ninguno puede compararse con… la Eucaristía, así mismo no existe peor castigo proveniente de Dios al cual se le debe temer para crimen alguno, que para el uso profano o irreligioso que hagan los fieles de aquello que contenga… el mismísimo Autor y Fuente de santidad." – Catecismo del Concilio de Trento (De Euch., v.i)



Según el  derecho canónico C915: "No deben ser admitidos a la sagrada comunión los excomulgados y los que están en entredicho después de la imposición o declaración de la pena, y los que obstinadamente persisten en un manifiesto pecado grave".



Concilio de Trento

Para recibir la Eucaristía es necesario estar en estado de gracia
Ahora bien, la costumbre de la Iglesia declara ser necesaria aquella prueba por la que nadie debe acercarse a la Sagrada Eucaristía con conciencia de pecado mortal, por muy contrito que le parezca estar, sin preceder la confesión sacramental. Lo cual este santo Concilio decretó que perpetuamente debe guardarse aun por parte de aquellos sacerdotes a quienes incumbe celebrar por obligación, a condición de que no les falte facilidad de confesor. Y si, por urgir la necesidad, el sacerdote celebrare sin previa confesión, confiésese cuanto antes [v. 1138 s]. (Denzinger-Hünermann 1647. Concilio de Trento, Sesion XIII, 11 de octubre de 1551) 
  • Está excomulgado quién defiende públicamente que se puede comulgar en pecado

Can. 11. Si alguno dijere que la sola fe es preparación suficiente para recibir el sacramento de la Eucaristía [cf *1646]: sea anatema.
Y para que tan grande sacramento no sea recibido indignamente y, por ende, para muerte y condenación, el mismo santo Concilio establece y declara que aquéllos a quienes grave la conciencia de pecado mortal, por muy contritos que se consideren, deben necesariamente hacer previa confesión sacramental, habida facilidad de confesar.
Mas si alguno pretendiere enseñar, predicar o pertinazmente afirmar, o también públicamente disputando defender lo contrario, por el mismo hecho quede excomulgado [cf. *1647]. (Denzinger-Hünermann 1661.
Julio III, Concilio de Trento, 13a sesión, 11 de octubre de 1551. Decreto sobre el Sacramento de la Eucaristía)

 

lunes, 12 de junio de 2017

San Antonio de Padua juzga las ideas heréticas de Bergoglio

Blog Denzingerbergoglio.com

 
 

“En vano se esfuerza en propagar la doctrina cristiana quien la contradice con sus obras”.

(San Antonio de Padua, Sermon 1, 226). 

… juzga la idea de la pérdida del Niño Dios en el Templo que tiene Francisco

  • Jesús siempre fue obediente a María y José
Es él tan grande, tan poderoso el que “siguió bajo su autoridad”. ¿Bajo la autoridad de quién? De un obrero y de una pobre Virgen. ¡Oh “el primero y el último”! (Ap 1, 17). ¡Oh, el que es cabeza de los ángeles, bajo la autoridad de hombres! ¡El Creador del cielo bajo la autoridad de un obrero; el Dios gloria eterna bajo la autoridad de una virgen pobre! ¿Se ha visto jamás cosa semejante? ¿Se ha oído nunca cosa parecida? Entonces, no dudéis en obedecer, en someteros a la autoridad… Bajar, venir a Nazaret, estar bajo autoridad, obedecer perfectamente: ahí está toda la sabiduría… Esto es ser sabio con sobriedad. (San Antonio de Padua. Sermones para los domingos y fiesta do los santos)

… juzga la idea de que nuestros pecados nos aproximan de Jesucristo que tiene Francisco

  • Quien comulga indignamente recibe la condenación
¡Desgraciado aquel que se atreve a entrar a este banquete sin el vestido nupcial de la caridad, o de la penitencia! “Aquel que lo recibe indignamente, recibe su propia condenación” (1 Cor 11, 29). ¿Qué relación puede haber entre la luz y las tinieblas? ¿Entre el traidor judas y el Salvador? “La mano del traidor está junto a la mía sobre la mesa” (Lc 22, 21). Está escrito en el Éxodo: “Todo animal”, también el hombre que se hizo semejante al animal, si toca el monte”, o sea, el cuerpo de Cristo, “será apedreado”, o sea, será condenado (Ex 19, 12‑13). (San Antonio de Padua. Sermón en la cena del Señor (jueves santo): Segundo sermón alegórico, 6)

… juzga la idea de Primera Comunión que tiene Francisco

     
  • Es necesario creer firmemente en la Eucaristía y confesarla con la boca
Es lo que hace hoy la iglesia universal, para la cual Cristo preparó hoy en el monte Sión un banquete espléndido y suntuoso, con una doble riqueza: interior y exterior, y abundante. Les dio su verdadero cuerpo, rico en todo poder espiritual y cebado con la caridad interior y exterior; y mandó que fuera dado también a los que creerían en El.
Por eso se debe creer firmemente y confesar con la boca, que aquel cuerpo, que la Virgen dio a luz, que colgó de la cruz, que yació en el sepulcro, que resucitó el tercer día y que subió al cielo a la derecha del Padre, El, hoy, realmente lo dio a los apóstoles; y la iglesia todos los días lo consagra y lo distribuye a sus fieles. (
San Antonio de Padua. Sermón en la cena del Señor (jueves santo): Segundo sermón alegórico, n. 6) 

… juzga la idea de vida contemplativa que tiene Francisco

  • La vida activa existe para servir a la contemplativa
La vida activa fue instituida para servir a la vida contemplativa, no la vida contemplativa para servir a la activa. (San Antonio de Padua, Sermón del III Domingo de Pascua, n. 14)

San Antonio de Padua “martillo de herejes”, defiéndenos en esta lucha contra esta secta herética.